Hoy en clase he comentado una idea que he estado madurando desde hace tiempo. Realidades de personajes como Adolf Hitler, o realidades ficticias como la de 1984 de George Orwell, son realidades que puedo llegar a entender y hasta a elogiar (sólo en el caso de 1984, claro está).
Hablemos de Hitler. Pensándolo bien, Hitler tenía una propuesta no muy lejana a la Teoría de la Evolución, la que todos parecemos seguir. Su propuesta era elimina r a las personas débiles, con impedimentos físicos que debilitaban la raza. Ahora, la creencia de que una raza en específico era la raza dominante sí es un poco egoísta, pero para qué, el tipo simplemente le daba la razón a la teoría evolucionista. Sus ideales son simplemente científicos, claro que sus métodos no fueron los mejores. Hagamos un análisis profundo a los métodos del Tercer Reich. La Eugenesia es una simple ayudita para direccionar la evolución del hombre. ¿Y no todos queremos eso? ¿Ser más inteligentes, más fuertes, tener menos enfermedades, menos sufrimiento? La Eugenesia fue apoyada por personajes como Alexander Graham Bell y Winston Churchill, y fue impuesta con simples métodos como la prohibición a la reproducción, control de la natalidad y esterilización. Son métodos que también implican un daño social, pero claro, como ellos no tuvieron un bigotico repelente, a ellos no los señalan de asesinos, de genocidas. Otro aspecto relevante en el nazismo es el antisemitismo. Haciendo un poco de investigación, ¿han visto la cantidad de enfermedades horrorosas que sufren los judíos gracias a la endogamia? Sólo nombrando Tay-Sachs, Bloom's, Gaucher's... Ya se me ponen los pelos de punta. La endogamia es la reproducción entre los mismos miembros de la familia, y es la poca variabilidad genética la que provoca estas enfermedades. Es algo propio de la cultura y no pretendo criticar eso, pero, recordando lo que dije al principio, éstas son realidades que puedo llegar a entender, me pongo en los zapatos de un evolucionista y ¡cómo no rechazar esas practicas! Son enfermedades intrínsecas de esa etnia, y si no puede "salvarse", la única manera de "erradicar" ese problema es, lastimosamente, asesinando masivamente a aquella comunidad. Insisto, no apoyo este punto de vista (aparte de que soy una extrema vitalista, sería yo una de las principales afectadas puesto que tengo una tez canela), pero sí soy capaz de entender cómo pensaba Hitler y los motivos que tuvo al hacer lo que hizo.
Tomemos otro caso hipotético, como lo es la realidad en 1984. Leyendo el libro, me dí cuenta de que llego a entender las razones por las cuales los intelectuales del partido forman esa forma peculiar de gobierno, y es muy fácil entender por qué: ¡Homo hominis lupus est! Es una concepción tremendamente negativa, pero a veces la sociedad me da la razón. El ser humano es un ser deplorable, completamente defectuoso, inmoral, vicioso, curioso en un extremo casi que letal. Tomemos por ejemplo a los médicos cirujanos, aquellas personas que salvan vidas con sus milagrosas manos. ¿Creen que son del todo buenos? Yo creo que debajo del velo de salvadores que emanan hay seres morbosos, con una fascinación hacia la sangre, hacia el sufrimiento que obviamente sus pacientes no expresan, al ser anestesiados. Muy dentro de su inconsciente deben tener una perversión inquietante, que es el motor invisible de la pasión que dicen tener hacia difíciles y sangrientos procedimientos para salvar vidas. Volviendo al tema, 1984 enmarca una realidad basada en esa concepción antropológica del hombre: la maldad, el odio, la perversión. Es una política de miedo, la cual funciona bastante bien. Sólo tomen como ejemplo los medios americanos, los cuales no funcionan por sí solos; siempre tienen su engaño político, y así es como ha logrado Estados Unidos mantener un control sobre sus habitantes. Repito, a medida que leí el libro, me dejaba absorber cada vez más por esa política, claramente utópica, ¡pero muy posible! A veces creía que estaba en ese mundo, ¡así de excelente es ese libro! Es un libro altamente recomendado. No llego a describir lo que sentí al leerlo, pero se ven persuadidos por cuán efectiva es esa política. Dentro de los márgenes, los límites, las condiciones que impone Orwell dentro del libro, todo tiene sentido. Es una realidad completamente viva dentro del libro. Puedo entender esa realidad, puedo visualizar esa realidad y llego incluso a querer estar presente en esa realidad (¿qué tal esta locura mía?).
Quiero terminar con una frase de Benjamin Franklin que twiteó Nina García, "If you would not be forgotten as soon as you're dead, either write something worth reading or do things worth writing". Las dos ideas que presenté representan la frase. Hitler es recordado por lo que hizo, y cuántos libros no hay sobre el nazismo. George Orwell se ha coronado como uno de los mejores escritores con 1984, una novela que vale la pena leerla, sin dudarlo dos veces. En el caso de la primera, es una realidad que lastimosamente llego a entender, en un plano meramente evolucionista y científico. En el segundo caso, llego a entenderlo por la concepción antropológica que a veces comparto en cuanto al hombre. ¿Soy una mala persona por llegar a entender (o creer entender) a un asesino de la talla de Hitler? ¿Soy tan mal ser humano como para pensar tan mal de la humanidad? Hasta ahí con mis pensamientos. Pensar mucho envenena. Hasta el próximo delirio, pequeños seres empedernidamente curiosos.
Andy♥
No comments:
Post a Comment