No puedo creer que se me haya olvidado este blog y me disculpo con mis lectores inexistentes, les prometo que volveré a escribir a seguido ya que han habido muchísimos cambios en mi vida y necesito una terapia constante, que por supuesto es escribir.
Estoy actualmente en Berlin, en el Studienkolleg de la TU Berlin preparándome para por fin poder estudiar algo en este país. Obviamente esperaba tener muchos compañeros asiáticos, y sorprendentemente somos una mayoría latina en mi clase, lo cual me encanta porque puedo hablar español y compartir muchísimo más con ellos que con otras personas, pero la gran desventaja es el no poder practicar el alemán. Por supuesto tengo una solución para eso, soy amiga de las rusas de mi salón. Es perfecto porque hablamos siempre en alemán, ellas me enseñan ruso y yo les enseño español. Llego a Alemania a aprender alemán y termino hablando ruso y francés. Me encanta.
Y me encanta Berlin. El transporte es fabuloso, excepto los domingos ya que no es tan frecuente, la ciudad es encantadora, hay demasiados lugares para comer (es absurdo) y estoy probando comida de todos los países posibles. Ahora, en cuanto a la comida, empezando Septiembre decidí volverme vegetariana y hace una semana decidí volverme vegana. Ahora, eso me limita mucho en cuanto a poder probar comidas de otros países, pero la verdad no puedo estar más a gusto con mi decisión. He encontrado suficientes alternativas a las comidas que más me gustan y sobretodo he encontrado un gran amigo que me inspiró y me apoyó en esto. Sobre él les contaré en otra ocasión.